Hablar de resiliencia empresarial ya no es hablar únicamente de respaldos, significa asegurar que una organización pueda anticipar incidentes, resistir interrupciones y recuperarse con rapidez ante fallas operativas, ataques, errores humanos o caídas de infraestructura. En un momento donde más empresas dependen de datos, aplicaciones conectadas y procesos 24/7, limitar la continuidad del negocio a una política de backup resulta insuficiente.